Osasuna ha firmado una de las grandes historias de la temporada, y es que ha pasado de coquetear con el descenso a tumbar al Real Madrid y ponerse a tiro de Europa, todo bajo la mano firme de Alessio Lisci.
Del descenso a Europa
A comienzos de curso, el equipo rojillo vivía instalado en la zona baja, con resultados irregulares y muchas dudas sobre el nuevo proyecto. Hoy el panorama es radicalmente distinto: Osasuna enlaza seis jornadas sin perder en LaLiga (4 victorias y 2 empates), su mejor racha desde la 2020‑21, y se ha enganchado de lleno a la pelea por las plazas europeas. Con 33 puntos tras 25 jornadas, está a solo un partido de los puestos europeos, con el sexto y el séptimo lugar al alcance si mantiene este ritmo.
La obra maestra ante el Real Madrid
La victoria 2-1 frente al Real Madrid en El Sadar ha sido el gran golpe sobre la mesa. Osasuna se adelantó con un penalti transformado por Ante Budimir y, tras el empate de Vinícius, encontró el premio en el 90’ con el tanto de Raúl García de Haro, validado por el VAR. Se rompió así una racha de 15 años sin derrotar a los blancos en Liga y se puso fin a ocho victorias consecutivas del Madrid en el campeonato, confirmando que el equipo navarro no solo compite, sino que ya es capaz de tumbar a un gigante en su mejor momento.
El sello Lisci: cambio de sistema y personalidad
El crecimiento de Osasuna lleva claramente la firma de Lisci. El técnico ha pasado del 5-3-2 inicial, más conservador, a un 4-2-3-1 mucho más valiente y vertical, que ha dado más equilibrio y presencia ofensiva al equipo. La defensa se muestra sólida, el equipo presiona mejor y arriba aparecen soluciones constantes: el gol de Budimir, la irrupción de Raúl Moro —asistente en el 2-1 al Madrid— y el trabajo de segunda línea han multiplicado las amenazas. El resultado es un Osasuna reconocible, intenso y ambicioso, que la afición percibe como uno de los conjuntos más en forma de la Liga.
Osasuna, de tapado a apuesta seria
Para La Quiniela, este nuevo contexto cambia por completo la lectura. Llega con seis jornadas sin perder y cuatro victorias recientes: es un equipo de plena confianza. El Sadar vuelve a ser un fortín donde incluso el Real Madrid ha caído, por lo que el “1X” en casa gana muchísimo peso ante casi cualquier rival. Con Europa a un partido, cada jornada se convierte en una final positiva: compite con hambre, sin especular, ideal para confiar en signos favorables cuando entra en el boleto.
Osasuna ha dejado de mirar hacia abajo; ahora mira de frente a la zona europea. Si mantiene esta racha de 4 victorias y 2 empates, el proyecto de Lisci puede firmar una clasificación histórica… y seguir siendo uno de los grandes chollos a la hora de marcar tu próxima Quiniela.