El Osasuna ha protagonizado uno de los giros más notables de LaLiga en esta primera mitad de curso. De pelear por salir del descenso directo, el equipo de Alessio Lisci ha sabido jugar con sus armas para sumar de forma constante y escalar hasta los 19 puntos, tomando aire respecto a la zona baja y mirando con optimismo una segunda mitad de temporada que puede consolidar su crecimiento.

De la zona roja al colchón de tranquilidad

El cambio de rumbo ha sido progresivo pero constante. Los rojillos han pasado de sufrir en cada partido a competir con personalidad, sabiendo cuándo ceder terreno y cuándo apretar para sacar rédito. Esa inteligencia táctica, unida a una defensa más sólida y a la capacidad de aprovechar errores rivales, les ha permitido salir del pozo en el que parecían atrapados hace solo unas semanas. Alessio Lisci ha logrado que el equipo sea menos vulnerable y más práctico, priorizando resultados sobre espectáculo cuando la situación lo exige.

Números que hablan: 8 de 15 puntos recientes

La clave está en la regularidad reciente: el Osasuna ha puntuado en cuatro de sus últimos cinco partidos ligueros, sumando dos victorias y dos empates que equivalen a 8 de los últimos 15 puntos en juego. Ese bagaje explica el salto clasificatorio y la confianza creciente del vestuario. Ya no se vive al límite, sino con un colchón que permite respirar y pensar en objetivos más ambiciosos, algo impensable cuando las miradas estaban fijas exclusivamente en la permanencia.

Girona en Montilivi: prueba de fuego en La Quiniela

Este próximo fin de semana, Osasuna visitará Montilivi para medirse al Girona en uno de los partidos destacados del boleto de La Quiniela. Los navarros afrontan el duelo con la moral reforzada y la convicción de que su versión actual –ordenada, intensa y efectiva– puede complicar seriamente a un rival que, aunque talentoso, ha mostrado altibajos. Para los apostantes, el choque se presenta abierto: el Osasuna de menos a más invita a valorar el «X2» en un escenario donde los rojillos han demostrado saber rascar puntos lejos de El Sadar.

El optimismo es legítimo en Pamplona. Con 19 puntos y una dinámica positiva, Osasuna no solo ha escapado del peligro, sino que se permite soñar con una segunda vuelta tranquila que podría llevarle incluso a asomarse a la zona media. Lisci ha dado con la tecla y el equipo responde: ahora toca confirmar ante el Girona que este cambio de rumbo no es flor de un día.