No hizo falta recurrir al VAR, ni analizar fotogramas repetidos. Bastó ver la reacción inmediata de Lucas Digne tras el contacto para comprender que la decisión del colegiado era incuestionable: el derribo a Lamine Yamal fue evidente. En medio de un escenario cargado de tensión, con los jugadores franceses tratando de desesperar a Mikel Oyarzabal con protestas y juegos mentales, el atacante vasco mantuvo la calma absoluta. Agarró el balón, lo plantó en los once metros y ejecutó un zurdazo imparable. Maignan, el portero del Milan, adivinó la trayectoria, pero el disparo fue quirúrgico. El 0-1 subió al marcador, siendo la primera vez en este Mundial que Francia se veía por debajo en el electrónico.

Un histórico con cifras de leyenda

Con este gol, el quinto en su cuenta particular en esta Copa del Mundo, Oyarzabal no solo encarriló la semifinal, sino que entró de lleno en los libros de historia de la Selección Española:

Goleador histórico: Alcanza los 30 goles con la elástica nacional, 24 de ellos bajo el mando de Luis de la Fuente. Con esta cifra, supera a Fernando Hierro y se coloca en solitario como el sexto máximo goleador histórico de España, acechando ya los registros de Silva (35), Morata (37), Torres (38), Raúl (44) y el inalcanzable Villa (59).

Igualando mitos: Sus cinco tantos en este torneo lo sitúan a la altura de leyendas como Emilio Butragueño (1986) y David Villa (2010), igualando el récord de más goles anotados por un español en una sola edición mundialista.

Especialista en momentos críticos: Oyarzabal se ha confirmado como el gran arma española en las eliminatorias. Con este tanto, eleva a nueve sus goles en partidos de cruces, consolidando su propio récord como el máximo anotador de la historia de la Selección en fases decisivas.

Récord estacional: Con su gol ante Francia, Mikel se convierte en el primer jugador en la historia de España en anotar 14 goles en una misma temporada, superando los 13 que David Villa logró en el curso 2008-09.

La frialdad como bandera

Lo que hace especial a Oyarzabal no es solo su capacidad rematadora, sino su gestión de la presión. Llegó a este Mundial con seis goles en partidos de eliminatorias y ha demostrado ser el especialista total, sumando los dos que le endosó a Austria en dieciseisavos y este último, vital, frente a Francia en Dallas.

España está en la final, en gran medida, porque cuando el balón más quemaba, el «10» de la Real Sociedad —y ahora el ejecutor de hierro de la Selección— no tembló. El camino hacia la segunda estrella tiene un nombre propio que no admite dudas: Mikel Oyarzabal.

La Final del Mundial se juega en La Quiniela

La Jornada 73 de La Quiniela culmina con un Pleno al 15 de trascendencia histórica: la gran final del Mundial de 2026. Este enfrentamiento, que decidirá si España logra levantar su segunda estrella, será el choque que determine el pleno en el boleto. El resto de la jornada se completa con el análisis de los partidos correspondientes a la Eliteserien de Noruega y la Allsvenskan de Suecia, ligas que continúan su curso habitual en pleno verano nórdico.