Pablo Barrios se retira lesionado ante el Athletic y podría sufrir su tercera lesión del curso. Duro golpe para el Atlético en la lucha por la Champions.

La mala fortuna vuelve a cruzarse en el camino de Pablo Barrios. Cuando parecía recuperar sensaciones y protagonismo en el once del Atlético de Madrid, el canterano rojiblanco encendió todas las alarmas en el duelo ante el Athletic Club tras verse obligado a abandonar el terreno de juego por molestias físicas.

Su regreso a la titularidad era una de las notas positivas para Diego Pablo Simeone, que había recuperado a un futbolista clave en la rotación del centro del campo. Sin embargo, la alegría duró poco. A la espera de las pruebas médicas que determinen el alcance exacto de la dolencia, todo apunta a que Barrios podría sufrir una nueva lesión, lo que supondría un nuevo revés en una temporada especialmente complicada para él.

De confirmarse, sería la tercera lesión del curso para el joven mediocentro, que no ha logrado encontrar continuidad debido a los problemas físicos. Un contratiempo que frena su progresión y que también supone un golpe anímico para un jugador que había trabajado intensamente para volver a ganarse la confianza del técnico argentino.

Pero el impacto no se limita al plano individual. El Atlético de Madrid pierde a una pieza importante en un tramo decisivo de la temporada. Con el objetivo de asegurar la clasificación para la próxima edición de la Champions League, Simeone necesita todos sus efectivos disponibles, especialmente en una medular donde Barrios aporta energía, equilibrio y capacidad para sostener el ritmo competitivo del equipo.

La posible baja del canterano obliga al técnico a reajustar su esquema y vuelve a poner el foco en la profundidad de la plantilla en una fase en la que cada punto resulta determinante. El calendario no da tregua y cualquier ausencia puede marcar la diferencia en la lucha por los puestos europeos.

Mientras tanto, el Atlético y el propio Barrios quedan pendientes de un diagnóstico que confirme los peores presagios o, en el mejor de los casos, alivie la preocupación generada. Lo que sí es seguro es que, una vez más, el fútbol le pone a prueba.