El RCD Mallorca ha cambiado el rumbo de su temporada cuando más lo necesitaba. Tras meses de dudas e irregularidad, la llegada de Martín Demichelis al banquillo en sustitución de Jagoba Arrasate ha reactivado a un equipo que ahora sí transmite confianza. Los números lo respaldan: 3 victorias y 1 empate en los últimos 5 partidos que le han permitido salir del descenso y colocarse con 38 puntos.
Un cambio que ha transformado al equipo
El punto de inflexión llegó en el momento justo. El triunfo ante el Girona FC en la última jornada no solo sumó tres puntos vitales, sino que reforzó la moral de un vestuario que ahora cree en la permanencia. La mano de Demichelis se nota en la solidez del equipo y en una mayor determinación en ambas áreas.
En clave de La Quiniela, el Mallorca ha pasado de ser una incógnita a un conjunto al alza, capaz de competir y sacar resultados en momentos decisivos.
Muriqi, el líder que marca diferencias
Hablar del Mallorca actual es hablar de Vedat Muriqi. El delantero kosovar está firmando una temporada espectacular con 21 goles y 1 asistencia en 33 partidos, convirtiéndose en el segundo máximo goleador del campeonato, solo por detrás de Kylian Mbappé.
Su impacto va más allá de las cifras. Muriqi es el referente ofensivo, el jugador que fija centrales, genera espacios y aparece en los momentos clave. Su rendimiento está siendo determinante en este tramo final y puede ser el factor diferencial para asegurar la permanencia.
Una final en Son Moix ante el Villarreal
El siguiente reto no será sencillo: el Villarreal CF, tercer clasificado, visita Son Moix en un duelo que puede marcar el destino del Mallorca. Sobre el papel, el conjunto castellonense parte como favorito, pero el contexto juega a favor de los baleares.
El apoyo de la afición y la dinámica positiva convierten este partido en una auténtica final. Una victoria dejaría la permanencia prácticamente asegurada, un premio merecido tras la reacción del equipo en las últimas semanas.
La permanencia, más cerca… pero no cerrada
A pesar del buen momento, el trabajo no está terminado. Los 38 puntos son un colchón importante, pero no definitivo. El Mallorca necesita mantener la intensidad y no relajarse en un tramo final donde cada detalle cuenta.
Para La Quiniela, este encuentro ante el Villarreal se presenta como uno de los más atractivos de la jornada: un equipo en racha, otro luchando por consolidar su posición en la parte alta y mucho en juego sobre el césped.
El Mallorca ha pasado de la incertidumbre a la ilusión. Ahora, con Son Moix como fortín y Muriqi como estandarte, el objetivo de la permanencia está más cerca que nunca.