El Elche está metido de lleno en una crisis que ya no admite matices: sigue sin ganar en 2026 y la última derrota, en San Mamés ante el Athletic, ha confirmado que el equipo de Eder Sarabia está mucho más cerca del peligro de lo que parecía hace apenas unas semanas.

De competir bien… a caer en el momento clave

En Bilbao, el Elche volvió a ofrecer la misma sensación que viene repitiéndose en este inicio de año: equipo ordenado, capaz de sostener tramos de partido y de golpear cuando se le presenta la ocasión, pero sin colmillo para cerrar el resultado. Logró empatar de penalti y mantener vivo el encuentro, pero acabó encajando el 2-1 en el tramo final, otra vez con la amarga sensación de haber competido… para irse de vacío.

Esa derrota llega después de una racha ya larga sin victorias en Liga y sin estrenar todavía el casillero de triunfos en 2026. El balance reciente habla de un equipo que suma muy poco para lo mucho que se juega.

Una racha que ya mira al descenso

El gran problema para el Elche no es solo de sensaciones, sino de puntos. Tras un inicio de curso ilusionante, el frenazo ha sido tan brusco que el equipo se ha quedado prácticamente a tiro de la zona de descenso. El margen es mínimo y, con rivales directos sumando con cierta regularidad, cada tropiezo empieza a tener sabor a aviso serio.

Sarabia insiste en que el equipo está “vivo” y que compite bien, pero los números son claros: demasiados partidos sin ganar, demasiados puntos que se escapan en los minutos decisivos y cada vez menos colchón con respecto al pozo.

Otro “equipo en crisis” que ya no puede fallar

Lo que diferencia al Elche de otros equipos en mala dinámica, como el Espanyol, es el contexto, puesto que mientras los pericos caen desde Europa hacia la zona media, el Elche se desangra ya junto al borde del abismo. Esa cercanía al descenso convierte cada jornada en una pequeña final.

Los próximos duelos serán determinantes: necesita como mínimo una victoria rápida para cortar la sangría, cambiar el discurso y que el vestuario deje de vivir instalado en el “casi”. Si la racha se alarga un par de semanas más, el club puede verse de lleno en puestos de descenso y con la presión disparada.

Lectura para La Quiniela

En clave Quiniela, este Elche ahora mismo es un equipo que compite, pero que no remata partidos. Muy poco fiable como ganador, incluso en casa, mientras no rompa la racha. Un candidato claro a “pinchar” frente a rivales que lleguen con más necesidad o mejor dinámica, aunque sobre el papel parezcan inferiores.

Hasta que no llegue esa primera victoria de 2026, el Elche seguirá siendo uno de los nombres marcados en rojo en la lucha por la permanencia… y uno de los equipos más delicados a la hora de fiarse de un “1” en el boleto.