El FC Barcelona recibe al Real Oviedo en el Camp Nou con la vitola de líder en solitario, pero consciente de que el colista asturiano no regalará nada en su lucha desesperada por la permanencia. Los azulgranas, mejor equipo de las últimas jornadas, afrontan un partido que debería ser plácido sobre el papel, aunque tras la primera derrota de Guillermo Almada –tras caer en el descuento ante Osasuna– llega en un momento donde el Oviedo necesita tres puntos ya para no hundirse definitivamente. El Barça llega tras sudar en Champions ante el Slavia Praga, y cualquier relajación podría dar alas a unos carbayones mejorados pero heridos.
Barça líder, pero sin margen para errores
Los culés mantienen el liderato liguero con solvencia, encadenando resultados que los convierten en referencia de la categoría y con un Flick que ha dado con la tecla perfecta en ataque y solidez. La victoria europea en Praga, aunque trabajada, mantiene la confianza alta, pero el Camp Nou exige goleadas ante rivales teóricamente inferiores para no alimentar dudas. Cualquier sorpresa ante el farolillo rojo sería un mazazo psicológico en plena pelea por todo.
Oviedo de Almada, herido pero vivo
El Real Oviedo llega tocado tras su primera derrota con el uruguayo Guillermo Almada al mando, un resultado cruel en El Sadar donde dos veces lideraron para caer en el descuento. La mejoría era evidente –empates previos que daban esperanza–, pero la urgencia clasificatoria exige victorias ya, no puntos aislados. En Barcelona, más que tres puntos, está en juego el orgullo y un milagro que reactive las mínimas opciones de salvación, sabiendo que cualquier punto sería heroico.
Camp Nou, trampa del colista
Sobre el papel, victoria culé fácil, pero el contexto añade intriga: Barça con piernas pesadas post-Champions, Oviedo sin nada que perder y ADN luchador que siempre da guerra en estadios grandes. Historial abrumadoramente favorable a los locales, pero la necesidad visitante y posibles rotaciones blaugranas convierten el duelo en más que un trámite.
La Quiniela, fijo con asterisco culé
Barcelona-Real Oviedo destaca en La Quiniela como el «1» más cantado del boleto, pero la mejoría asturiana y posible fatiga local invitan a quinielistas conservadores a marcar «X2» por si las moscas. Contrastes ligueros: líder intratable vs. colista sin red.